Este fin de semana cogimos el tren pronto por la mañana para ir a la Fira d’Antiguitats de Cardedeu, una ciudad pequeña a las afueras de Barcelona. No había estado nunca y me enamoró enseguida, el centroi del pueblo tranquilo, la iglesia y las estupendas vistas del Montseny nevado a lo lejos, ya se ha convertido en un contendiente a mi lista de sitios futuros donde me gustaría vivir: tranquilo y rodeado de campo pero a solo 40 minutos en tren de Barcelona.
La oferta de diseño y muebles vintage en España no es demasiado atractiva, supongo que porque durante la mayor parte del siglo XX el país estaba demasiado ocupado con la Guerra Civil, una miserable posguerra y decadas de dictadura. La mayoría de la gente tenía poco dinero y preocupaciones más importantes que comprarse cosas bonitas, y encima la mayor parte de diseñadores, creativos y gente educada en general se había tenido que largar del país. Por eso los mercados y ferias de antigüedades locales no me emocionan demasiado pero esta vez estaba decidida a encontrar algunas cosas que aún nos faltan para casa, como una mesita decente (no como la estúpida Lack de IKEA que tenemos ahora), un reloj de pared o una lámpara para mi mesa de trabajo.
El mercado no era demasiado grande pero el ambiente era muy agradable y estaba lleno de objetos de colección, cerámica y cristal, sets de café, cámaras y cacharros metálicos oxidados sin identificar. También me tentaron un banjolele y una manolina, aunque no sepa tocarlos.
Cardigan & tights: COS | Skirt: vintage | Shoes: Shoe Embassy | Bag: Iriarte Iriarte

Al final no encontré ninguna mesita ni relojes que me gustaran aunque encontré varias lámparas que me quería llevar, me acabé decidiendo por esta lámpara de despacho en color burdeos y brazo cromado de la marca española Fase.

La empresa diseñó y produjo varios modelos de lámparas preciosas en Madrid durante los 60 y 70, algunas de las cuales han aparecido últimamente en series como Mad men y aparentemente están bastante buscadas en Estados Unidos y Europa, mientras que en España no gozan de tanta fama por ahora, en parte porque recuerdan demasiado a las oficinas del régimen. La verdad es que no conocía demasiado la historia de las lámparas Fase o que fueran tan apreciadas, pero después de tener esta sólida maravilla en el escritorio me he vuelto una fan absoluta de la marca.